Google+ arte para tontos

16.11.16

maqueta


cómo es un hombre realmente
si se le quita el cinismo
si se le quita el capitalismo
y la crueldad de su naturaleza

cómo es estar en el mundo
sin filtros
sin la fealdad ni la belleza
sin el espejo que debería callar
tantas mentiras que pregona

cómo vive un hombre
sin todas las pendejadas que compra
sin la fría protección de la ciudad
ni la falsa idea del progreso

cómo es un hombre puro
sin la capa de experiencias que lo enferman
sin la risa que lo perturba
sin el placer de alimentarse
con el recuerdo y la leche tibia

Autor: Argifonte

26.9.16

Roca sobre roca


hoy cayó una piedra
era oscura y sucia
como carne secada a la intemperie

como un recién nacido

como un pequeño infarto de la tierra

era una lágrima mineral
de unos ojos petrificados

hoy estalló una estrella
y sus fragmentos me recordaron

que nada es tan perfecto
como en el pasado

Autor: Argifonte

23.8.16

Herencias


En un instante se congelan las palabras
y su hielo se deshace 
como el polvo en los sillones

la foto de los leones
tiene latidos que no se ven
gruñidos que no se oyen

son como el llanto del cristal
y el silencio de la piedra acomodada

Deberíamos ver el atardecer 
pero no lo vemos
deberíamos palpar la melancolía
que miente sobre otro destino

sobre ti

que deberías estar 
pero ya te fuiste 
que deberías ver
cómo canta la lluvia
en esta mañana de verano.

Autor: Argifonte

13.7.16

Ramiro Diez: el hombre que lucha por la vida

Me acuerdo del día, pero no recuerdo el año.

Llegamos con Diana por distinta motivación: ella celebraba su cumpleaños y yo iba a trabajar.

Hace años queríamos conocer a Ramiro Diez y darle un rostro a esa voz profunda que escuchábamos por la radio.

Ramiro vivía -o vive, no lo sé- lejos. En el norte de Quito, en una de las tantas lomas que pasan desapercibidas porque el humano las ha colmado con asfalto y hormigón armado.

Aunque no fue fácil dar con la casa, llegamos puntuales.

Se abrió la puerta negra de un condominio blanco.

Había un automóvil descuidado parqueado en un garaje abierto.

Ramiro nos estaba esperando.

Él vestía camisa y chaleco de lana. Llevaba sus lentes que se ponía y se quitaba intermitentemente.

Desde el principio hubo empatía.

Y dos botellas de vino.

¿Quién es?
Yo me hago esa misma pregunta todos los días...

¿Hace cuánto tiempo se dedica a la radio?
Desde que llegué al país, aunque a mí no me apetece nunca poner en primer plano mi condición de extranjero, aparte de que no lo soy. Lo que pasa es que no me gusta decir que nací en Colombia porque ahora soy ecuatoriano.

Soy economista pero no ejerzo, tengo las relaciones diplomáticas rotas con los economistas, en términos genéricos, no con ninguno en particular. Entonces, siento que hace mucho tiempo dejó de ser una disciplina de carácter social para convertirse en una actividad de carácter aritmético, en la que a la mayoría de los economistas, lo que les interesa es revisar los índices. Para eso se aprende aritmética en media hora y no hace falta nada más.

Me gusta la radio porque hago el programa que a mí me gustaría escuchar, lo hago con todo el espíritu egoísta del mundo, a mí me gusta la literatura, la ciencia y la historia y eso es lo que comento. Temas de farándula se los dejo a otros porque no los conozco, la verdad es que no los conozco

¿Por qué no hay ni chismes ni horóscopos ni farándula en su programa?
Porque yo no pertenezco a ningún rebaño, y eso es muy fácil de hacer, bastaría sentarme a leer el periódico y abrir la boca, pero yo tengo entendido que para abrir la boca antes hay que enchufar el cerebro, entonces por eso yo me exijo tanto con muchas horas de lectura al día.

¿Usted cree que los lectores son una especie en extinción?
Yo creo que sí, yo no sé si en extinción, al final quedarán pocos amantes del libro, pero en un mundo patas arriba, de antivalores, es un mundo que hace de lo vulgar algo importante, y lo importante lo profana. Entonces lo importante es el carro de Julio Iglesias o el divorcio de fulana o la camiseta que usaba o cuánto costó su vestido, eso es lo importante en este mundo actual.

Para mí eso constituye un atropello a la dignidad humana y me parece terriblemente triste que uno con cien mil millones de neuronas dedique una sola a pensar en eso.

¿Cuáles son sus banalidades?
Yo no miro la tele, por pobre que uno sea hay gustos que sí se puede dar. Ese es uno de los gustos que yo me doy: no veo televisión. Por pobre que sea hay lujos que sí se puede dar.

Hago deporte todos los días, todos los días de una manera maniática, obsesiva, hago deporte una hora y media y luego me dedico a leer, no salgo a ninguna parte. No voy al cine. La ultima película que vi fue hace 20 años, tengo entendido que el cine ahora es a colores.

¿Cuáles son sus pasiones?
A mí me gusta leer, escribir y me gusta jugar ajedrez.

Tengo todavía la columna en el diario Hoy [hasta que el diario cerró], lleva 15 años la columna, es la primera y única columna de ajedrez. Las historias me las invento, saco de lo que recuerdo de las lecturas.

Ahora me gusta leer historia y ciencia. Hace un tiempo he abandonado la literatura y no sé porqué. El centro de gravedad de los intereses va cambiando en la vida, hubo un tiempo que fue muy importante la literatura, después fue la ciencia.

La literatura es el lugar donde vive...
No, la literatura es un ejercicio espiritual apasionante pero es que la realidad es más sorprendente que cualquier mundo que se pueda inventar la literatura. Encuentro que la ciencia es extremadamente apasionante y poética también.

¿Es lo que intenta transmitir?
Yo no sé si lo intento, quizás sí, lo que no sé es si lo he logrado.

¿De qué desconfía?
De los que han tenido siempre el poder, porque los resultados están a la vista con la pobreza globalizada, con la miseria espiritual, los resultados están a la vista, llevan 200, 300 años y no han sido capaces de solucionar nada.

¿En qué se puede creer actualmente?
En nada, yo no creo en nada, ese verbo me molesta a mí. En la vida hay dos posibilidades: creer o saber, yo he optado por saber. Creer, yo no creo en nada.

Una cosa es tener confianza. Yo confío quizá en el heroísmo, en la capacidad de entrega, en la ocasión de servirse de algunas pocas personas, pero no creo en los que gobiernan en el mundo, no tengo confianza en ellos, no tengo confianza en los discursos de un futuro mejor, soy muy optimista frente al triunfo del pesimismo

¿Por qué?
Basta mirar lo que en términos ambientales en el planeta Tierra está sucediendo, basta mirar a los que gobiernan en el planeta, basta mirar los discursos y las convicciones filosóficas y religiosas de los cuatro delincuentes que gobiernan el planeta.

¿Usted ve las noticias?
Desgraciadamente alguna vez las tengo que compartir. Porque la televisión lo cruza a uno por todas partes, si uno está en un banco o en un aeropuerto, no hay como escapar al gran hermano.

¿Cómo ve la vida?
Soy un enamorado rabioso de la vida. Yo creo no desperdiciar un segundo de mi vida, creo no desperdiciarlo. Creo que todo lo que hago lo hago en función del placer y de la felicidad. Y ese placer y felicidad es poder hacer deporte, mirar la hierba, escuchar los pájaros, mirar un paisaje, mirar las formas de las nubes, intentar ayudar a alguien. Vivo en función de eso, del placer y de la felicidad, no creo en el dolor como destino del ser humano. No creo que el dolor salve a nadie, no creo en esos discursos perversos.

Soy ateo, absolutamente.

¿Le tiene miedo a la muerte?
En absoluto, por qué le voy a tener miedo a la muerte. No me gustará enfrentar ese momento porque amo estar vivo. Yo no manejo ese discurso hipócrita de los que dicen que esta vida es un tormento y quieren ver a Dios pronto y lo primero que hacen al subirse en una avión es echarse la bendición.

¿De qué Dios están hablando? Si lo quieren ver estén felices de encontrarse con el amor de su vida, yo no. A mí no me interesa morirme, no me apetece en lo absoluto. Si me tengo que morir un millón de veces, un millón de veces me moriría.

Yo no mantengo una posición vociferante en la radio sobre el ateismo porque no creo que eso deba ser un discurso, pero hay gente que lee y escucha entre líneas y descubre que soy ateo, entonces tengo amenazas, insultos e improperios todos los días, de grupos sectarios, fascistas, cavernícolas, que me dicen que voy a pedir perdón de rodillas.

¿Usted es masón?
Sí, pero hace días que estoy en sueños. Se dice estar en sueños a no practicar cada día porque la masonería plantea algo con lo que no estoy de acuerdo: la tolerancia. Yo no soy tolerante. Yo llegué a los grados filosóficos. Hay 3 grados simbólicos que son aprendiz, compañero y maestro. Luego siguen los filosóficos que llegan al 33.

¿De dónde le viene la perfección a la naturaleza?
Vamos a ser socráticos. Es Dios, y el tsunami también es Dios, 300 000 muertos, esa es la perfección de la naturaleza, y los niños que nacen ciegos, la perfección de la naturaleza, y la madre que se muere es la voluntad de Dios, y un camión que se va por un abismo y se mueren 40 personas y se salva 1 ¿es un milagro de Dios? Y el que se salva queda con quemaduras de tercer grado. O le atribuimos todo A Dios o pensamos de otra manera. Vamos a atribuirle todo. A mí particularmente no me interesa tener relaciones con alguien que mata 300 000 personas de un solo golpe. Si es que Dios existe, no me interesa tener relaciones con Él, porque es más perverso que yo. Él es capaz de esas cosas que yo no soy capaz de hacer y usted seguro que no. Entonces la cosa es por qué la gente le perdona cosas que no perdonaría a nadie.

¿Cómo ve a la naturaleza?
Todos los animales son sagrados para mí. No exagero cuando digo todos, es absolutamente literal, yo no mato una hormiga, yo no mato una mosca. Si encuentro una mosca en la casa la cojo, la capturo y se va al jardín. Yo no tengo autorización para matar. ¿Por qué tengo que matar?

En una hormiga, en una sola hormiga se desarrollan cien mil reacciones químicas diferentes coordinadas en un milisegundo. Imagínese que usted es capaz de hablar con cien mil personas a la vez de distintas cosas, y de manera coordinada, eso sucede en una célula de una hormiga. Y uno le hace así... fuera. Yo no soy capaz.

Una de mis pasiones es el estudio de la etología. Lamento no haber estudiado biología, pero bueno, intento remediarlo de alguna manera. Cuando uno estudia etología no se puede sino sentir un profundo respeto por los animales. Para mí, los animales son absolutamente sagrados.

No distingo un ordenamiento jerárquico entre los seres humanos y los animales. Para mí es tan sagrado el líder religioso de cualquier institución como el ratón que tengo en el jardín. Igualmente sagrado. De hecho sé que tengo que tenerle más miedo al otro que al ratón. Pero no tengo ordenamientos jerárquicos entre animales y seres humanos. Hay una frase absolutamente correcta de Schopenhauer que dice: “los animales viven en un infierno donde los seres humanos son los demonios”. Eso es.

¿Cree en el hombre?
El ser humano en abstracto no existe. Existe o rico o pobre o revolucionario o fascista o criminal o generoso o solidario o egoísta.

¿Quiénes son sus amigos?
Tengo un grupo pequeño de amigos que son como mis hermanos, realmente. Los quiero hasta las lágrimas. Prefiero no citar a ninguno porque una de esas se me escapa un nombre, pero los quiero con el alma. Tengo amigos en la historia a los que siempre vuelvo, personajes que son verdaderamente héroes míos. De niño uno tiene su héroe, yo también tengo mis héroes.

¿Quiénes son?
Hay personajes extraordinarios, admiro profundamente a un personaje que se llama Albert Schweiser, pienso en Ernesto Che Guevara, pienso en Darwin, qué personaje, Carlos Marx, Sigmund Freud, Albert Einstein, que fue capaz de ver lo que vio. Galileo Galilei, a pesar de sus limitaciones humanas, de sus mezquindades humanas. Aquí tengo una fascinación extraordinaria por Espejo, creo que es el más brillante de los ecuatorianos de todos los tiempos, y pisándole los talones están el aguerrido luchador Eloy Alfaro. Y están mujeres como Dolores Cacuango, como Tránsito Amaguaña, que son monumentos de la humanidad.

¿Cómo se define?
Yo me defino como un animal melancólico, meditabundo, pero, a pesar de todo, por eso mismo es mi lucha todos los días con la alegría.

¿Cómo se lucha?
En contra vía, sin pertenecer a ningún grupo, a ningún rebaño. El que necesita un pastor que le guíe es porque tiene identidad de oveja y eventualmente el cerebro también. Oigo mucho eso, hay que buscar el pastor. Uno puede ser mayoría de uno solo, si es que eso tranquiliza a la gente.

Autor: Pablo Torres Aguayo.

1.6.16

d* no puso todas las respuestas en la b*


En un libro espera el día del último amanecer
como aniversario de todos los espantos

en el adn de una rana está escrito cuándo se extinguirán los humanos

y las alas de una abeja son mapas
para encontrar el paraíso que perdimos

Ya nadie sabe leer una cigarra
ni los surcos de las cascadas secas

nadie se arrepiente de que las palomas no migren
ni de que las orugas deban destruir la belleza de las plantas

a nadie le extraña vivir en la inconsciencia de un perro
y creer que la muerte siempre es ajena

ya nadie se controla en un día de intensa lluvia
y muy pocos extrañan la salinidad del mar


Autor: Argifonte

20.4.16

-tarjeta de presentación


yo soy
un palíndroma

un cúmulo de sílabas
y de palabras secadas al sol   .   r
                                                x
una serie de verdades que amanecen
siempre tarde

un jabón y una toalla

una calle perma nente con números borrados por la niebla

y por los grafitis

soy u.n amasijo de estampitas

el que teme a la gripe y a las fracturas

y no logra comprender
el propósito de la sequía

soy papel quemado

soy fdjzsd dkrs

sy-

Autor: Argifonte



5.2.16

una de tantas batallas

Para EBTA

no eres el primer revolucionario
y tus estrellas se alinearon como un hilo en el vendaval

quizás has hecho algunos disparates
y has perdido el tiempo soñando

quizás eres un necio
                                y punto
y no te llevas bien con lo establecido

quizás un día recuerdes lo que no hiciste
y lo que dejaste a medias

quizás tus fuerzas alcanzan para mirar una flor por la ventana

                                 pero

siempre has sido la música el domingo en la mañana
y un cuaderno para escribir entre semana

siempre has afrontado todas las batallas
como un pequeño quijote de ciudad

como el sol en el traspatio
que calienta la casa a través de las paredes,
como una bocanada de aire al salir del mar,
como una lluvia que alegra
esta aridez que se está llevando todo.

Autor: Argifonte